domingo, 31 de diciembre de 2017

Las "vajillas" en la Coplas de Jorge Manrique

Siempre me ha llamado la atención la reiteración del término en las Coplas de Jorge Manrique.
Aparece en la copla XIX, cuando evoca a Enrique IV de Castilla:

Las dádivas desmedidas,
los edificios reales
llenos de oro,
las
vajillas tan fabridas,
los enriques y reales
del tesoro,
los jaeces y caballos
de su gente, y atavíos
tan sobrados,
¿dónde iremos a buscallos?
¿qué fueron sino rocíos
de los prados?

(donde “fabridas” vale por bruñidas, resplandecientes).

Y vuelve a aparecer en la copla XXIX, tratando ya del elogio de su padre don Rodrigo:


No dejó grandes tesoros,
ni alcanzó muchas riquezas,
ni vajillas,
mas hizo guerra a los moros,
ganando sus fortalezas
y sus villas.
Y en las lides que venció,
muchos moros y caballos
se perdieron,
y en este oficio ganó
las rentas y los vasallos
que le dieron.

¡Qué importancia le daban a las vajillas!, pensaba yo, sin llegar a aquilatar el alcance que podía tener el vocablo en el siglo XV. Es verdad que las dos veces aparece rodeada de términos como “tesoro”, “riqueza”, “oro”, y que, por tanto, viene a funcionar como sinónimo de ellos.

Recientemente, la lectura de El burgués, de Werner Sombart, me ha aclarado un tanto el porqué de esa reiteración.
En su estudio del origen y evolución del espíritu del capitalismo Sombart refiere cómo en la Edad Media se produjo una fiebre de acumulación de tesoros de oro y plata, que toca a su fin hacia el siglo XII, cuando empieza a valorarse como metal acuñado en forma de dinero. Pues bien, lo llamativo es que los primitivos tesoros de la alta Edad Media solían tener, muy frecuentemente, la forma de vajillas de oro y plata. La primitiva acumulación de tesoros en España se prolongó hasta los siglos de Oro. Y aquí procede entonces el párrafo de la obra de Sombart que resulta grandemente aclaratorio para nuestras coplas.

“Todavía en los siglos XVI y XVII se llenaba la casa española de utensilios de oro y plata. A la muerte del duque de Alburquerque se necesitaron seis semanas para pesar y tomar nota de sus objetos de oro y plata; tenía, entre otras cosas, 1400 docenas de platos, 50 bandejas grandes y 700 pequeñas, 40 escalerillas de plata para alcanzar la parte superior de los aparadores. El duque de Alba, que no tenía fama de ser especialmente rico, dejó, sin embargo, 600 docenas de platos, 800 bandejas, etc., todo de plata.” (op. cit. Pág. 37)

Así las cosas, tenemos que entender que en época de Jorge Manrique (segunda mitad del siglo XV) las vajillas constituían la manifestación más palpable de la riqueza de los señores. De ahí la insistencia de nuestro poeta. Aunque también es perceptible en la copla XIX, con la referencia a “los enriques e reales / del tesoro”, tipos de monedas de oro y plata, el anuncio de la economía dineraria (monetaria) que acabaría imponiéndose.


miércoles, 27 de diciembre de 2017

Los mitos en las palabras y expresiones del castellano actual (4)

-faetón: carruaje descubierto, con cuatro ruedas, alto y ligero. Por el mito de Faetón, hijo natural de Apolo, que le exigió una vez conducir su carro del sol, lo que terminó en desastre.

- fáustico: carácter activo, conquistador e imperativo, que no atiende a los límites; propio del espíritu europeo, según Spengler, que homenajea a Goethe y su personaje Fausto con la noción.

- estar hecho una furia: por las Furias (o Erinias), divinidades infernales, que simbolizan el castigo y la venganza.

- otro gallo cantaría: la suerte sería distinta de haber hecho las cosas de otra manera. Por el episodio evangélico en que Jesús le profetiza a Pedro que le negará tres veces antes de que cante el gallo.

- nudo gordiano / cortar el nudo gordiano: dificultad insalvable significa la primera expresión, así como resolver de forma tajante y sin contemplaciones un problema difícil significa la segunda. Por el episodio en que Alejandro Magno cortó de un sablazo el nudo que ataba el carro del rey Gordias, que fundó la ciudad de Gordio en Frigia, y que nadie podía desatar, por no verse sus cabos.

- ser una harpía: por las Harpías. En la mitología griega, seres con apariencia de hermosas mujeres aladas que le robaban a Fineo continuamente la comida, o se la ensuciaban, haciendo cumplir así el castigo que se le había impuesto. Con posterioridad se extendió la imagen de genios maléficos con cuerpo de ave de rapiña, horrendo rostro de mujer y afiladas garras, que llevaban consigo todo tipo de males.

- fuerza hercúlea: fuerza enorme, por Herakles (Hércules), el fortísimo semidiós de la mitología griega. De él procede también la expresión de los doce trabajos de Hércules, por las dificultosísimas pruebas que Euristeo le hizo pasar intentando deshacerse de él.

- hermético: algo que se cierra de tal modo que no deja pasar el aire ni otros fluidos; también algo impenetrable u oscuro en sentido espiritual. Por la dificultad de la doctrina de Hermes Trimegisto, versión griega del Tot egipcio, a quien se suponían conocimientos esotéricos y alquímicos.

- ídolo (gigante o coloso) con pies de barro: hace alusión a que algo aparentemente muy fuerte, e incluso amenazante, puede ser en realidad débil y vulnerable. Procede del libro de Daniel (en la Biblia), en que Daniel interpreta un sueño del rey Nabucodonosor: Una enorme estatua hecha de materiales duros (oro, hierro…) se desploma cuando le golpea en el pie (de barro) una piedrecilla que cae del monte.

- tener más paciencia que Job: por todo lo que sufre y padece el justo Job puesto a prueba por Dios (Biblia, Libro de Job).

- jovial: alegre, festivo, apacible (de Jove = Júpiter).

- ser un Judas: el traidor por excelencia: uno de los doce apóstoles de Jesús en los evangelios, que le traicionó por treinta monedas.



(continuará...)



jueves, 21 de diciembre de 2017

Los mitos en las palabras y expresiones del castellano actual (3)

- espada de Damocles: amenaza constante que siente una persona: Cicerón cuenta la historia de un adulador llamado Damocles, que le ponderó al rey Dionisio de Siracusa el lujo y placer en que vivía; este se lo dio a probar, pero con una espada a su espalda, que pendía de un hilo, y era por tanto una amenaza constante.

- dédalo: en el sentido de “laberinto” (por ejemplo, “caminaban por un confuso dédalo de calles”), procede del personaje mitológico Dédalo (padre de Ícaro), gran artífice, una de cuyas obras fue el laberinto de Creta.

- deletéreo: mortífero. Procede del latín “letum” (= muerte), pero este de Lete o Leteo, río del Hades (mundo de los muertos), cuyas aguas causaban el olvido de todo. (Palabras como letal, letargo, letárgico tienen el mismo origen.)

- dionisíaco: lo institntivo, arrebatador, orgiástico, en oposición a apolíneo. De Dionisos, dios del éxtasis.

- ser un donjuán: seductor de mujeres. Procede del personaje Don Juan Tenorio, de la obra El burlador de Sevilla, de Tirso de Molina, con infinidad de posteriores versiones (Molière, Mozart, Zorrilla…). Es mito moderno (s. XVII).

- eco: repetición del sonido por reflexión de las ondas en un obstáculo. Del mito de Narciso y la ninfa Eco, a quien la diosa Hera había condenado a repetir siempre las últimas palabras de aquello que se dijera.

- edénico: algo puro, elemental. Precede del edén, paraíso terrenal donde vivieron Adán y Eva, y del que fueron expulsados.

- energía eólica: procedente del viento. Por Eolo, dios del viento.

- erotismo: relativo al amor y los placeres sexuales. Por Eros, dios griego del amor (el Cupido de los latinos).

- estentóreo: referido a la voz, muy fuerte y retumbante. Por Estentor, personaje de la Ilíada, que tenía una voz muy potente.

- Europa: nuestro continente toma su nombre de la mítica Europa, mujer fenicia, de quien se prendó Júpiter, y a quien raptó metamorfoseándose en un toro (el rapto de Europa).

(continuará...)

lunes, 18 de diciembre de 2017

Los mitos en las palabras o expresiones del castellano actual (2)

- castigo de Babel: nos referimos con ello a la confusión que puede provocar la diversidad de lenguas, como les ocurrió a los constructores de la torre de Babel en el episodio del Génesis bíblico.

- bacanal: en el sentido de orgía donde corre el vino y se produce el desorden de los sentidos, deriva de Baco, dios del vino y la ebriedad.

- barrabasada: en el sentido de acción dañina y perjudicial procede de Barrabás, bandido que figura en los evangelios y que fue preferido por los judíos a Jesús en una amnistía propuesta por Poncio Pilatos.

- adorar al becerro de oro: entendido como adoración de la riqueza y los bienes materiales, también procede de un episodio bíblico protagonizado por los seguidores de Moisés en el libro del Éxodo.

- beso de Judas: un beso falso, de alguien que no te aprecia, como el que dio Judas a Jesús en el momento de su traición.

- caco: como ladrón, por el ladrón Caco de la mitología griega, que le roba el ganado a Hércules.

- cadmio: sobre ese elemento químico metálico cito a Primo Levi en su libro de relatos El sistema periódico: “el metal era cadmio, el lejano hijo de Cadmo, el sembrador de los dientes del dragón.”

- caja de Pandora: aquella de donde proceden todos los males y que abrió la imprudente Pandora, la primera mujer creada, y a la que se dio esa caja para que, abriéndola, contrarrestara el beneficio del fuego que Prometeo había robado a los dioses para dar a los humanos.

- pasar las de Caín: tras el asesinato de su hermano Abel (en el Génesis), Dios condena a Caín a errar por la tierra y a que su trabajo sobre ella no produzca fruto alguno.

- cainita: referido al odio entre hermanos (por referencia también a Caín).

- cancerbero: guardameta de un equipo de fútbol. Por el can Cerbero, el monstruoso perro de tres cabezas, Cerbero, que guardaba las puertas del Hades.
(Tengo para mí que esa denominación la debió inventar Matías Prats padre, el legendario locutor deportivo, pero no lo he podido documentar. Lanzo el guante a los lexicógrafos.)

- síndrome de Casandra: referido a la persona que tiene clarividencia para ver el futuro, pero a la que nadie hace caso. A la sacerdotisa Casandra (hija de Príamo, rey de Troya) se le concedió la visión profética, pero al mismo tiempo la maldición de que nadie la creería

- cereal: planta gramínea, como el trigo o la cebada, toma su nombre genérico de Ceres, la diosa romana de la agricultura.

- ciclópeo: algo gigantesco, por los Cíclopes de la mitología griega, una raza de gigantes con un solo ojo en medio de la frente.

- cínico: dicho de una persona que actúa de manera declaradamente desvergonzada, el término viene de una escuela filosófica de la antigüedad griega, los cínicos, o secta del perro (can). Es muy célebre Diógenes, el cínico.

- colosal: algo muy grande, gigantesco, por la estatua del coloso de Rodas.

- mi costilla: en el sentido de mujer propia, por el episodio de la creación de Eva formada a partir de la costilla de Adán (Génesis). (Silvio Rodríguez cantaba un tema feminista, aquello de “Eva deja de ser costilla.”)

- ser un Creso: alguien muy rico, por el rey Creso de Lidia, que fue el hombre más rico de su tiempo.


- crónica: relato histórico que sigue el orden temporal de los hechos. De Cronos, dios del tiempo, ese que devoraba a sus hijos. (De ahí todas las palabras relacionadas: cronología, cronómetro, anacronismo...)

(continuará...)

viernes, 8 de diciembre de 2017

Los mitos en las palabras o expresiones.del castellano actual. (1)


- Acteón: a finales del siglo XX hubo en la Gran Vía de Valencia un cine llamado así. El nombre era perfecto para un cine, pues remitía al mito de Acteón, famoso cazador.

Artemis, consagrada a la castidad, estaba bañándose desnuda en los bosques cercanos a la ciudad beocia de Orcómeno, cuando Acteón la encontró casualmente. Se detuvo y se quedó mirándola, fascinado por su belleza enajenante. Como castigo, Artemis lo transformó en un ciervo por la profanación de ver su desnudez y sus virginales misterios, y envió a los propios sabuesos de Acteón, cincuenta, a que lo mataran. Estos lo hicieron pedazos y devoraron sus carnes, para después buscar a su amo por el bosque, sollozando.

Como vemos, es su voyeurismo lo que le cuesta la vida a Acteón. ¿Y no es un acto de voyeurismo lo que practicamos todos habitualmente en la sala oscura del cine?

- adánico: relacionado con el Adán del Génesis: algo puro, desnudo, simple, original. (También se le llama a la nuez o prominencia laringea, tan característica de los hombres, manzana de Adán, donde se alude al mito bíblico de la manzana que la serpiente entregó a Eva y esta a Adán, a quien se le atragantó.)

- Adonis: con lo que damos a entender un hombre muy guapo en la expresión “ser un Adonis”, por el mito de Adonis y Venus. Era un joven tan hermoso que la diosa Afrodita (Venus para los romanos) se enamoró perdidamente de él.

- afrodisíaco: precisamente con la diosa del amor, Afrodita, se relaciona esta palabra con que nos referimos a todo aquello que excita o estimula el apetito sexual.

- ambrosía: el alimento de los dioses, algo maravilloso al paladar. Los dioses griegos tomaban néctar y ambrosía (líquido el néctar y sólida la ambrosía).

- el amor es ciego / flechazo de amor: ambas expresiones hacen referencia al dios Cupido, al que se retrata siempre con una venda en los ojos (ciego) y con un carcaj lleno de flechas, que suele lanzar a sus víctimas.

- anfitrión: persona (o país) que acoge invitados (o visitantes) en su casa (o territorio). El nombre procede de la adaptación que del mito de Anfitrión hizo el dramaturgo romano Plauto, en que Júpiter, invitado de Anfitrión, durante una ausencia de éste, toma su apariencia para poseer a Alcmena, su esposa.

- apolíneo: tanto en su acepción de belleza corporal de un hombre, como de equilibrio y serenidad (en contraposición a lo dionisíaco, según la tesis de Nietzsche) procede del dios griego Apolo.

- el talón de Aquiles: en su sentido de punto vulnerable o débil de algo o alguien, procede del mito del nacimiento de Aquiles, tal como lo cuenta Estacio en la Aquileida (pero no Homero en la Ilíada):  cuando Aquiles nació Tetis intentó hacerlo inmortal sumergiéndolo en el río Estigia. Sin embargo, su madre lo sostuvo por el talón derecho para sumergirlo en la corriente, por lo que ese preciso punto de su cuerpo quedó vulnerable, siendo la única zona en la que Aquiles podía ser herido en batalla.

- arcádico: en el sentido de idílico o bucólico, procede de la Arcadia, región de referencia en la literatura pastoril.

- hilo de Ariadna: La expresión "el hilo de Ariadna" se utiliza para referirnos a una clave que nos lleva con facilidad a la solución de un problema planteado que parecía no tener salida. La expresión proviene del personaje mitológico Ariadna, hija de Minos, rey de Creta, que, habiéndose enamorado del héroe griego Teseo, le ató un ovillo cuando entró a pelear con el Minotauro, para que después de vencerlo pudiera encontrar la salida del laberinto.

- Aristarco: nombre del crítico por antonomasia, ya que hubo un célebre crítico de ese nombre en Samotracia (siglo II antes de Cristo) que llevó a cabo la primera edición crítica de los poemas homéricos.

- ateneo: asociación cultural de tipo científico o literario. Toma su nombre de Palas Atenea, patrona de Atenas y diosa de la sabiduría.

- atleta (atlético): de Atlas, joven titán al que Zeus castigó a cargar sobre sus hombros el cielo.

- limpiar los establos de Augías: tomar medidas extremas para solucionar un problema; procede de uno de los doce trabajos de Hércules en que éste, obligado a limpiar esos establos enormes y llenos de excrementos en un solo día, tarea imposible, lo consiguió desviando el curso de dos ríos y dirigiéndolos hacia tal sitio.

(continuará...)



miércoles, 29 de noviembre de 2017

Papeles póstimos de un profesor de COU (3): UN poema de Antonio Machado: LOS SUEÑOS MALOS.

El profesor de COU se topó con la poesía de Machado tempranamente, en su antiguo Bachillerato de 6 cursos, gracias a un profesor enamorado de don Antonio. La fue descubriendo poco a poco, hasta que la hizo suya, y es ahora una de las voces que le acompaña siempre (uno de los grandes, grandes) y por la que siente tanta veneración como su antiguo profesor.
Ni que decir tiene que en sus años de enseñante hubo de explicar muchas veces la poesía de Machado, tanto las Soledades. Galerías. Otros poemas (SGOP), como los Campos de Castilla. Prefiere este último, más humano e insertado en la Historia, sin por ello dejar de reconocer la grandeza del anterior, libro plenamente simbolista. DE SGOP, de la sección “Humorismos, fantasías, apuntes” traigo hoy este poema, que solía comentar en clase. Apunto lo esencial de él, sin entrar en un comentario a fondo.

Los sueños malos (LIV)

Está la plaza sombría; 
muere el día. 
Suenan lejos las campanas. 

De balcones y ventanas
se iluminan las vidrieras
con reflejos mortecinos, 
como huesos blanquecinos
y borrosas calaveras.

En toda la tarde brilla
una luz de pesadilla. 
Está el sol en el ocaso. 
Suena el eco de mi paso. 

¿Eres tú? Ya te esperaba... 
No eras tú a quien yo buscaba. 


Poema de 14 versos, en octosílabos, con la sola excepción del tetrasílabo en el segundo verso, y con una bastante rara rima en pareados, exceptuando, de nuevo, una cuarteta en los versos del 5 al 8.
Esta rima en pareados entiendo que potencia el efecto hipnótico y onírico del poema (ese fragmentarismo de las imágenes de un sueño), pues que evidentemente se trata de un sueño, un sueño malo, es decir, una pesadilla (v. 10).

El poema nos sitúa, dentro de esa pesadilla, en un determinado contexto espacio-temporal en que se mueve el poeta (solo hacia el final se nos da a ver esa acción: “mi paso”, v. 12) y donde se producirá un enigmático encuentro que reviste la forma de diálogo.

Son notorias, en el contexto espacio-temporal, las referencias al acabamiento del día (“plaza sombría”, “muere el día”, “tarde”, “ocaso”). El poeta merodea por una plaza, en torno a balcones y ventanas, donde sólo puede percibir notas mortuorias (“reflejos mortecinos”, “huesos blanquecinos”, “borrosas calaveras”).

Si atendemos a varios de los poemas de SGOP en que aparece el poeta merodeando por una plaza en torno a balcones y ventanas (X, XXV, XXX, XXXVIII, XCIV) nos podemos dar cuenta de que la voz poética anda buscando lo que podríamos denominar la fantasmática mujer ausente (probablemente muerta). Es un referente sentimental del poeta, sin nombre, y que, desde luego, jamás se hace presente, más que a través de visiones mortecinas. Por eso la denomino así.

El joven Machado de SGOP, que parece verdaderamente un muerto en vida, anda en sus poemas frecuentemente en pos de esta irreal figura.

Nuestro poema se va a cerrar con un encuentro-desencuentro, a través de un diálogo seco y cortante, que resulta muy enigmático. ¿Quiénes hablan? ¿A quién se refieren los dos “tú” que aparecen en sendos versos?

Por todo el simbolismo mortuorio del poema no me cabe duda de que las dos voces son las de la Muerte (v. 13) y la del poeta (v. 14). El primer “tú” se refiere al poeta, y el segundo a la Muerte. La Muerte se encuentra con el poeta y le expresa una solicitación (“ya te esperaba”); el poeta, en su pesadilla, con su respuesta cortante, intenta escapar de su amenaza: “no eras tú a quien yo buscaba”.

Pero hay una presuposición en ese último verso: a alguien buscaba el poeta. De forma muy sintética podríamos decir que el secreto de ese final es que el poeta buscaba a la muerta y se encuentra con la Muerte.


La réplica cortante con que intenta escapar de la muerte rompe la pesadilla y termina el poema de forma brusca.

martes, 24 de octubre de 2017

Papeles póstumos de un profesor de COU (2): La retórica en Bécquer



Un poeta de la sencillez aparente, Bécquer, es un maestro de la elaboración meditada del poema, cosa que se nota claramente tanto en la estructura paralelística y correlativa de muchos de sus poemas como en el cálculo rítmico de sus versos. Hoy quiero mostrar el profundo trabajo retórico que hay en un poema de los más conocidos de Bécquer, colmos de la simplicidad (aparente) que todo lector español conoce.


Rima XXXIII

Por una mirada, un mundo,
por una sonrisa, un cielo,
por un beso… ¡yo no sé
qué te diera por un beso!


Sencillo, ¿no? Pero destripémoslo, realicemos un sucinto análisis retórico.
Nos llama la atención en primer lugar la repetición anafórica de los 3 primerso versos (por una, por una, por un). Pero es que, además, los dos primeros poseen una estructura paralelística (por una mirada, un mundo, / por una sonrisa, un cielo). También se da en ellos el recurso de la elipsis, pues que la coma está puesta en lugar del verbo elidido, que sólo aparece en el último verso (te diera). Hay toda una serie de hipérboles en los tres enunciados, no sólo en los dos primeros versos (por una mirada, un mundo, / por una sonrisa, un cielo) sino en la reticencia final (por un beso… ¡yo no sé / que te diera por un beso). Se produce en los tres enunciados una enumeración de dones de la amada (mirada, sonrisa, beso), a los que corresponde otra enumeración de ofrecimientos del poeta (un mundo, un cielo, yo no sé = lo indecible), las cuales van organizadas a manera de gradación ascendente ambas. Podríamos hablar de la aliteración de nasales en el primer verso, de la reiteración de un término (beso) en los dos últimos o la repetida acentuación de é a partir del segundo verso (ciélo / béso / sé / diéra / béso).
El sencillo poema resulta ser un prodigio de elaboración retórica, y es que en esta rima de Bécquer se pone de manifiesto con nitidez ese axioma que postula la extrema dificultad de lo fácil.



lunes, 23 de octubre de 2017

Papeles póstumos de un profesor de COU (1): Análisis del CUENTO DE HORROR de Juan José Arreola

En la serie Papeles póstumos de un profesor de COU pienso traer a este lugar algunos de los comentarios y análisis de textos que solía hacer en clase en los lejanos años del COU, aunque también aparecerán comentarios de los recientes años del Bachillerato. De hecho, el que traigo hoy es reciente, de estos últimos años.

Se trata de aplicar al relato de Arreola los 5 elementos que constituyen la base de cualquier discurso narrativo, según nos enseñan los manuales, a saber: Tiempo, Espacio, Personajes, Historia o Trama y Narrador.

CUENTO DE HORROR

La mujer que amé se ha convertido en fantasma. Yo soy el lugar de sus apariciones.


Empecemos por el Narrador. Se trata de un narrador interno, en 1ª persona, que es al mismo tiempo protagonista del relato.

Si hablamos de Personajes, habría que distinguir 3, puesto que la mujer del relato asume un doble papel: el de mujer amada, en el pasado; y el de fantasma, en el presente. Por tanto, ha experimentado una transformación notable. El otro personaje es único, aunque sustenta en el relato una doble función: la de protagonista, y la de narrador.

Respecto al Tiempo, si atendemos a las tres formas verbales (amé, se ha convertido, soy), observamos que el relato trata de hechos pasados (el amor a la mujer), que recientemente han sufrido un cambio (la transformación en fantasma) y que afectan al presente del narrador protagonista (apariciones del fantasma).

El Espacio del relato también está indicado. "Yo soy el lugar de sus apariciones".  Se trata de un espacio interior, pues no hay ninguna otra referencia de espacialidad externa. Todo ocurre en la mente del protagonista. Se trata, pues, de un espacio mental, psicológico.

Y llegamos a la Historia o Trama del relato. ¿Qué sucede en él? Para empezar una historia de amor concluida, no sabemos si por muerte o por ruptura, pero en cualquier caso terminada ya. ¿Y cuáles son sus residuos o efectos? Para contestar a esto, tengo que hacer una pequeña digresión a propósito del título, elemento muy significativo del conjunto. No se llama Cuento de terror, sino de horror. Por lo tanto, no nos las tenemos que ver con un fantasma en túnica blanca, que habita determinadas habitaciones de un castillo o caserón (como el muy paródico de Oscar Wilde en El fantasma de Canterville), que se aparece de vez en cuando provocando sustos enormes, y que caracteriza a las historias de terror; sino más bien con un fantasma interno, de tipo psicológico, eso que el psicoanálisis denomina "fantasma": algo más que un recuerdo, una presencia tan absorbente y posesiva, que llega a dominar nuestra vida psíquica y nos bloquea, impidiéndonos prácticamente vivir. O dicho de otra manera, sobreviviendo en el Horror de la ausencia, de la falta.

Por lo tanto, nuestro Cuento de horror no es una historia del género del terror (aunque alude a ella y juega con esa referencia desde el título y los términos "fantasma" y "apariciones"), sino que se trata de un relato de índole psicológica, profundamente dramático y desgarrador.